Valentina, la niña tucumana que venció una dura batalla: celebró su última quimioterapia con una emotiva caravana

Sociales

Valentina, la niña tucumana que venció una dura batalla: celebró su última quimioterapia con una emotiva caravana

Con apenas nueve años, recorrió el centro de San Miguel de Tucumán junto a su familia para celebrar el final de su tratamiento oncológico. Un cartel invitaba a los automovilistas a tocar bocina y convirtió el festejo en un mensaje de esperanza para otras familias.

Julian Rosznercki

5 min de lectura
Valentina, la niña tucumana que venció una dura batalla: celebró su última quimioterapia con una emotiva caravana

Al mediodía del miércoles, los bocinazos comenzaron a escucharse alrededor de la plaza Independencia. Quienes pasaban por el lugar pensaron que se trataba de un festejo por una graduación o un casamiento, pero el motivo era mucho más profundo.

En la parte trasera de una camioneta podía leerse un cartel con una frase que emocionó a todos: "¡Lo logré! Fue mi última quimio. Yo toqué la campana, vos tocá la bocina".

La protagonista era Valentina Soria Córdoba, una niña tucumana de nueve años que acababa de finalizar su tratamiento de quimioterapia. Con un turbante lila, una sonrisa que lo decía todo y otro cartel que decía "Soy una guerrera. Mi última quimio", compartió junto a su familia un momento que marcó el comienzo de una nueva etapa.

Su mamá, Anabel Córdoba, contó en diálogo con LA GACETA que Valentina fue diagnosticada con un tumor renal el año pasado, permaneció internada durante dos meses y atravesó un largo tratamiento hasta llegar a este esperado día.

"Gracias a Dios hoy terminó la última quimioterapia. Ahora tiene que seguir con controles, pero quisimos salir a festejar para que otros niños también vean que sí se puede", expresó.

La familia decidió que el cierre del tratamiento no pasara inadvertido. Decoraron los vehículos con carteles y recorrieron el centro tucumano mientras decenas de personas respondían al pedido de tocar bocina, acompañando el festejo sin siquiera conocer toda la historia.

Después de la caravana, el destino elegido fue McDonald's, un deseo que la propia Valentina había pedido para celebrar el final de esta etapa.

Con la espontaneidad que caracteriza a cualquier niña de su edad, también dejó un momento que arrancó sonrisas entre los presentes: "Quiero decir algo... tengo hambre. Gracias".

Antes de finalizar la celebración, Anabel dejó un mensaje para otras familias que hoy enfrentan una situación similar: "Que no bajen los brazos. Aunque haya momentos difíciles, siempre hay que seguir luchando y apoyarse en la familia".

También reveló cuál es el mayor deseo de su hija: que ningún niño tenga que atravesar esta enfermedad.

Compartir este artículo

Ayúdanos a difundir esta información

Comentarios

Deja tu opinión y debate con otros lectores sobre esta noticia

Noticias relacionadas