El crimen ocurrió durante la mañana del jueves en la provincia de San Juan. De acuerdo con la reconstrucción realizada por los investigadores, Álvarez se dirigía en moto a su lugar de trabajo cuando comenzó a ser perseguida por Marín, quien conducía un automóvil que utilizaba para trabajar como chofer de una aplicación.
Según la secuencia reconstruida por la fiscalía, al llegar a la zona de una planta eléctrica ubicada sobre la Costanera, el sospechoso acorraló a la mujer con el vehículo. La maniobra hizo que perdiera el control de la motocicleta y cayera sobre el pavimento.
Con la víctima en el suelo, el hombre descendió del auto y la atacó con un arma blanca. Las heridas le provocaron la muerte en el lugar.
Los gritos fueron escuchados por un policía que prestaba servicio en una planta transformadora cercana. El efectivo realizó disparos al aire con su arma reglamentaria para intentar frenar la agresión. Según informaron las autoridades, el atacante interrumpió el ataque, tomó un arma de fuego que llevaba consigo, recogió el arma utilizada en el crimen, abandonó el vehículo y escapó a pie hacia un descampado.
Más tarde, el agente relató lo sucedido. Contó que, al llegar al lugar, creyó que se trataba de un accidente de tránsito. Sin embargo, cuando iluminó la escena con una linterna, aseguró que el agresor le disparó, por lo que debió arrojarse al suelo y cubrirse detrás de un automóvil. Un motociclista que pasaba por el sector también buscó refugio junto a él.
Una vez que el sospechoso huyó, ambos intentaron asistir a la mujer. El policía recordó que la encontró boca abajo, aferrada a una mochila y con una profunda herida en el cuello. Mientras hablaba con el servicio de emergencias, intentó contener la hemorragia hasta la llegada de la asistencia médica, pero las lesiones eran de extrema gravedad y la víctima falleció.
Horas después del crimen, la Policía de San Juan localizó y detuvo a Marín en una vivienda de Villa Obrera, en la localidad de Chimbas, en un operativo encabezado por el fiscal Nicolás Schiattino.
Al momento de la detención, el sospechoso intentaba autolesionarse, por lo que fue asistido por una ambulancia. Durante el procedimiento, vecinos que lo identificaron como el presunto autor del femicidio intentaron agredirlo, aunque la situación fue controlada por los efectivos.
En el marco de la investigación, los investigadores confirmaron que Gemma Giselle Álvarez había denunciado a su expareja por violencia de género el 1 de julio de 2026 ante la Unidad Fiscal de Investigaciones CAVIG. En esa presentación había solicitado medidas de protección que, según trascendió, no habrían sido otorgadas. Además, ambos tenían un hijo menor de edad en común.
Mientras continúa la recolección de pruebas, el fiscal Iván Grassi sostuvo que la causa se inició bajo la hipótesis de un femicidio.





